Si la memoria es un elemento creativo, que constantemente genera y desmantela semejanzas, en lugar de un mero reconocimiento de lo ya conocido, entonces una gran obra de arte puede siempre parecer extraña, incluso después de un largo periodo en el que el público se ha habituado a ella hasta el punto de la indiferencia: siempre conserva el potencial de convertirse en algo nuevo, extraño y conmocionante cuando es rozada por la memoria creativa. (…) Osip Brik posee un principio rector que le indica siempre de manera infalible qué camino debe seguir: anteponer siempre lo colectivo a lo individual y lo continuo a lo discreto. Michał Mrugalski.
Formalismo, productivismo, factografía es una recopilación de los escritos de Osip Brik sobre arte publicados entre los años 1917 y 1944. Los textos han sido seleccionados para ofrecer una visión panorámica lo más amplia posible de las diversas concepciones teóricas del autor, de la evolución de su pensamiento y de su interés por varios géneros artísticos, desde la poesía a la fotografía, el teatro, la pintura, la publicidad, el diseño textil y el cine.
Osip Brik fue una figura clave en el desarrollo de la vanguardia rusa y desempeñó un papel crucial en las actividades de sucesivos movimientos artísticos y escuelas teóricas como el formalismo, el futurismo, el constructivismo y el productivismo rusos. En 1916, Brik fue uno de los miembros fundadores de la renombrada Opoyaz (Sociedad para el Estudio del Lenguaje Poético), que celebró sus primeras reuniones de trabajo en su apartamento de Petrogrado. El grupo incluía a otras figuras destacadas como Víktor Shklovski, Roman Jakobson, Boris Eikhenbaum y Yuri Tyniánov y, a partir de su enfoque científico y sistemático sobre las cualidades intrínsecas que definen al lenguaje poético (literariedad), es considerado como el punto de partida de la disciplina diferenciada de la teoría literaria durante el siglo XX. La presente edición se propone demostrar hasta qué punto la producción teórica de Osip Brik es característica de la evolución de la vanguardia rusa en general. Sus principales ideas estéticas están marcadas por una orientación hacia el experimentalismo formal, la innovación, el carácter interdisciplinario y el enfoque socialmente comprometido del arte y la literatura, con vistas a derribar concepciones tradicionales y poner de relieve las capacidades revolucionarias y transformadoras de la actividad artística.